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Ragdoll Lane Chroniques et nouvelles

El ascenso del Ragdoll

Los Dayton y Blanche Herman al rescate

Ragdoll seal point
Raggedy Ann Buddy of Ragtime

Desde el principio, la intensa publicidad y las extravagantes afirmaciones de Ann Baker llamaron la atención de los medios de comunicación. De controversia en controversia, terminó convirtiéndose en un personaje del que todos hablaban. El Los Angeles Times publicó un breve artículo sobre una nueva raza de gatos llamada «Ragdoll». Los Dayton lo leyeron por casualidad y ocurrió lo inevitable: cayeron en la marmita y se contagiaron para siempre del «virus Ragdoll».

Sin embargo, el propio Denny reconocía que no le gustaban los gatos. Pero cuando ambos conocieron a su primer Ragdoll quedaron inmediatamente cautivados y comprendieron que su destino acababa de cambiar. Supieron que debían comprar una pareja y dedicar su vida a criar esta nueva raza. Ann Baker consiguió convencerlos de que aquellos eran los gatos del futuro.

Ragdoll seal mitted
Raggedy Ann Rosie of Ragtime

Laura y Denny Dayton fueron los primeros en comprarle una pareja reproductora, en 1969: Rosie y Buddy. Eligieron el afijo «Blossom Time» para su criadero y lo registraron en todas las asociaciones felinas. También solicitaron una licencia comercial que les permitiera ejercer legalmente su actividad en una zona residencial, tal y como exigía la legislación estadounidense. El tiempo demostraría que aquella decisión fue especialmente acertada.

Aprendieron muy pronto que llevar un registro diario y detallado del funcionamiento del criadero era absolutamente indispensable.

Ragdoll seal mitted
Laura Dayton y Lovable

Sus propios gatos se convirtieron en sus mejores maestros y nunca dejaron de aprender de ellos. Los dieciocho gatos de su criadero ocupaban el tiempo completo de ambos, especialmente a la hora de alimentarlos. El nacimiento de las primeras camadas recompensó todos aquellos esfuerzos. Invirtieron sumas considerables en publicidad, exposiciones, esterilizaciones y gastos veterinarios.

Otros criadores también se embarcaron en la aventura. Bob Minter adquirió Pancho Villa y Melonie, pero pronto descubrió que trabajar con Ann Baker resultaba demasiado complicado y abandonó rápidamente, vendiendo sus gatos a los Dayton. Lo mismo ocurrió con Phil y Nancy Delano, propietarios de Pecos Bill y Orphan Annie. Más tarde se les unió otra criadora, Opel Jensen, que poseía cinco hembras Ragdoll procedentes de Ann Baker: Terri Lee (1970), Miss Chef (1970), Lolita (1970), Miss Cat (1970) y Opal (1971).

Denny también adquirió a Lovable 71, al que mantuvo como macho castrado y utilizó como auténtico embajador comercial del criadero. Bastaban unos minutos en compañía de Lovable para que cualquier visitante quedara completamente enamorado y dispuesto a firmar un cheque... para comprar su primer Ragdoll. En aquel momento, Laura y Denny contaban con doce Ragdolls Raggedy Ann de Ann Baker.

Blanche Herman, gran figura del mundo del Ragdoll
Blanche Herman

En 1972, una mujer de Indiana llamada Blanche Herman comenzó a interesarse por los Ragdolls y contactó con Ann Baker para adquirir una pareja reproductora. En 1973 viajó a California para conocer personalmente los gatos de Ann. Aceptó comprar una franquicia y una pareja de reproductores por un importe total de 2.500 dólares: 1.000 dólares por la pareja y 1.500 por la franquicia. Sus primeros gatos fueron Bam Bam, un macho blue mitted, y Pebbles, una hembra seal mitted. Poco después adquirió otros cuatro gatos a Ann, entre ellos Susie, y la fundadora del criadero Ragtime emprendió entonces un viaje que se prolongaría... durante treinta y tres años.

Estos dos criadores fueron los primeros en perseverar contra todas las dificultades. Puede afirmarse sin exagerar que, sin ellos, el Ragdoll probablemente nunca habría alcanzado la popularidad de la que disfruta hoy en día. A ellos les debemos, en buena parte, esa cariñosa bola de pelo que hoy descansa entre nuestras manos. Merecen, sin duda, todo nuestro reconocimiento.